sábado, 24 de febrero de 2018

HAY QUE REFORMULAR LOS DELITOS DE ODIO Y CONTRA LA LIBERTAD RELIGIOSA

Creo que la cosa se ha ido de las manos.   Escandalizados por conductas despreciables de individuos socialmente insignificantes, se van colando en la red del derecho penal de los delitos de expresión conductas que no merecen castigo por el Código Penal o que si lo merecen nunca puede ser el de ir a prisión.   Personalmente creo que sería mucho más adecuado el convertir muchos de esos delitos en delitos privados, perseguibles únicamente a instancia del ofendido, introducir siempre en las conductas típicas el adverbio "gravemente", aplicar penas económicas y interpretar el daño moral de manera cuantitativamente menos restrictiva de como se entiende ahora en los Tribunales.  Si las personas acusadas por estos delitos tuvieran que afrontar indemnizaciones sustanciales creo que pensarían las cosas antes de hacerlas; y si ello fuera así, la cárcel no tendría ningún sentido.   Recordemos que el art. 10 del CEDH establece en relación con las limitaciones y sanciones a la libertad de expresión que las mismas solo son aceptables si son  "necesarias en una sociedad democrática" para la preservación de ciertos valores.    Esa "necesidad" se valora por el TEDH de manera muy restrictiva, de manera que la proporcionalidad de la restricción o de la sanción son factores de gran importancia para determinar si son acordes o no con el Convenio Europeo.    Si aquí entendemos lo contrario vamos a tener condenas en Europa que dicen muy poco del prestigio de nuestro sistema jurisdiccional.   También creo que los delitos consistentes en ofensas a los sentimientos religiosos, especialmente el tipificado en el art. 525, habría de reconsiderarse.   No se me quita de la cabeza el chaval que puso su foto en el Cristo de una procesión.    No se, pero el conocer de tantos casos ya de sanciones por conductas relacionadas con los abusos de la libertad de expresión me empieza a producir la sensación de que el legislador se ha pasado.

miércoles, 21 de febrero de 2018

PP Y PSOE CONTRA LA DESPOLITIZACIÓN DE LA FISCALÍA

Ayer estuve en el Parlamento, por vez primera viendo un debate.  Era la puesta en escena de la proposición de Ley de C´s para despolitizar la Fiscalía.   Estuvimos representantes de las asociaciones de fiscales, a quienes nos recibió Albert Rivera.   La propuesta de C´s de prosperar hubiera supuesto un cambio enorme en la Justicia en España.  El fin de los Gobiernos mangoneando en la Fiscalía.  El fin de las actuaciones imposibles de justificar desde parámetros profesionales.  El principio de la valoración del mérito y la capacidad en los nombramientos.  La pluralidad en el Consejo Fiscal.  La responsabilidad del FGE ante el Parlamento.   En fin, todo lo que  los partidos que   han llevado a los españoles a la situación actual, y que desde la Transición no quieren que ocurra.  Me producía pena ver a sus portavoces reconociendo la politización de la Fiscalía, pero defendiéndola.  En el caso del PP, puedo entenderlo.  Si controlando la Fiscalía están como están, puedo imaginar como creen ellos que llegarían a estar con una Fiscalía que no controlaran.  Pero me es más difícil entender al PSOE sosteniendo sin pestañear que el MF está para llevar a cabo la política criminal del Gobierno, algo que en la práctica no es verdad -en los Tribunales penales no se debe realizar la política criminal de ningún Gobierno-, y que está en la línea de lo establecido en el art. 35 de la Ley Orgánica del Estado de 1967.
Tampoco entiendo a ERC.   Se quejan de la politización de la Justicia, se consideran víctimas de ella, pero cuando tienen una oportunidad de cambiar el sistema, van y dicen que no.
Podemos y C`s se quedaron solos.   Mi generación no verá una Justicia despolitizada porque ha coincidido en el tiempo con una desgraciada generación de políticos.

miércoles, 24 de enero de 2018

EL ARREPENTIMIENTO DE COSTA Y EL ÉXITO DE LA FISCALÍA

Hoy, cuando he visto a Ricardo Costa en la televisión pidiendo perdón, he sentido una sensación de alivio.  Todos creemos saber lo que ha ocurrido, hace ya mucho tiempo.   Lo que pasa es que de eso a probarlo hay un trecho que a veces para un fiscal honesto es imposible de recorrer.   Ahora, merced a un trabajo enorme, callado (soportando a veces cosas que profesionales de primera calidad no deberían soportar), prudente y tenaz, los fiscales están consiguiendo demostrar lo que ya se sabía.  Ahora ciertas negaciones no me indignan: al contrario, me parecen patéticas, como el niño con leche condensada en los labios negando haber chupado del bote.   Tengo además la sensación de que en estos temas de corrupción, muchos pagan más por proteger a otros que no pagan nada.  Creo que eso tambien empieza a cambiar y que algunos quizá se empiecen a preguntar qué necesidad tienen de asumir responsabilidades penales a la cabeza del banquillo cuando ellos saben que ese puesto debe estar reservado para otros.    Enhorabuena a los grandes fiscales Myriam Segura y Carlos Alba. 

domingo, 21 de enero de 2018

ARTÍCULO DE ELISA BENI: JUEGO DE CROMOS

El desencanto de la valiente Elisa Beni en su artículo que enlazo aquí me recuerda en su expresividad a algunas reflexiones de aquel inolvidable Harry Haller que creó Herman Hesse y que ahora pienso que debo releer.   Comparto la tristeza de Elisa sobre esta cuestión, y me pregunto hasta qué punto no conocemos las contraprestaciones que ofrece al poder el mantener un sistema judicial que propicia la corrupción, la baja calidad democrática, las denuncias europeas; que determina incumplimientos electorales, e incluso traiciones a los acuerdos de investidura.  ¿Qué les dan para que quieran conservar ese momio?  ¿Necesitan tanto de la protección de la Justicia para querer controlarla? ¿Qué les dan para que prefieran bajo el foco y el escrutinio público aparecer sin maquillaje como quienes privan a nuestra democracia de un sistema judicial no politizado?    Es para que lo hablen: amigos, esto no tiene ya un pase, ¿no os dais cuenta?

viernes, 19 de enero de 2018

NO FALLAN NUNCA

Mientras la Carrera Fiscal padece de falta de medios; no se solucionan los problemas para poder moverse de un destino a otro; hay discriminaciones retributivas sangrantes además de un maltrato salarial asombroso; no hay transparencia en la Fiscalía, ni por supuesto en el Consejo Fiscal; mientras no hay límites en las cargas de trabajo, ni garantías de que el mérito y la capacidad se valoren, ni ningún interes en establecerlas, hay unos cuantos que no pierden ocasión de que la vida les sonría profesionalmente.  De puestos directivos de una asociación, a jefaturas y a veces al Ministerio afín; del Consejo Fiscal, a promocionarse; de la militancia asociativa a la fiesta de las libres designaciones.  Oye, no falla.  Y antes de ayer, como anticipé, tampoco.  Y al resto que les vayan dando.  

martes, 16 de enero de 2018

DOS COSAS SOBRE EL MAL FUNCIONAMIENTO DE LA FISCALÍA (FORMACIÓN Y LO DE SIEMPRE)

1)  La APIF acordó en su Congreso que fuera el Ministerio Fiscal y no el Ministerio el que controlara la formación inicial y continuada de los fiscales evitando toda injerencia ministerial.  Además se señalaba que la dirección de los cursos había de hacerse por concurso (frente a la práctica frecuente de adjudicación directa por la Secretaría Técnica, que alimenta sospechas de amiguismo).   Ya no sospechas: la última vez que asistí a una Comisión de Formación, ante un debate sobre dos candidatos para dirigir un curso fue designada la más moderna, la menos especializada y la que menos tiempo llevaba en la Fiscalía relacionada con el curso.   Cuando pedí explicaciones me dijeron que "tenía más influencia el Fiscal de Sala que la proponía".  Chúpate esa.  Antes se disimulaba un poquito, ahora para qué.   Ni mérito ni cacidad.  He decidido que no voy más a esa Comisión, que influyan lo que les de la gana.

2)  Mañana se deciden tres plazas en Comisión de Servicios en la Audiencia Nacional con votación en el Consejo Fiscal.   Me comentan que ya están adjudicadas, asociados todos.   Se que hay más candidatos con muy potentes curriculums, pero no parece que eso cuente nada (la Sección Permante de Valoración la respetan tanto como el mérito y la capacidad), como ha contado muy poco en estos cuatro años.   Es el problema de siempre, el amiguismo en el Consejo Fiscal mezclado con la ausencia absoluta de controles que se cuidan muy mucho de establecer.  Espero que el nuevo Fiscal General se lea los curriculums de todos para darles valor.   ¡Venga muchachos, un último esfuezo antes de las elecciones!  ¡Que no flaqueen las fuerzas al final!

lunes, 8 de enero de 2018

MI AMIGA MARGA PEREZ-BLASCO

Fui a ver a Marga a su despacho en la Inspección y me dijeron que había vuelto a la Fiscalía de Madrid, algo que se sabía que iba a ocurrir, aunque siempre las fechas te acaban sorprendiendo.  Aquella reforma que limitaba a 10 años el periodo de permanencia en la Inspección cuando ella había concursado y ganado la plaza en otras condiciones determina ahora su salida.    Marga es una Fiscal importantísima,  y además para mi es una amiga que no falla nunca.   En momentos difíciles, en momentos de duda, tanto como en momentos de felicidad, con ella se puede contar.   Así que ahora, víctima de una normativa perjudicial aplicada retroactivamente, tras muchos años regresa a una Fiscalía que está en situación muy distinta de cuando la dejó.   Marga la mejorará, de eso no tengo dudas.  Mucho ánimo, compañera.

miércoles, 3 de enero de 2018

¿COMO ES POSIBLE QUE SE PREFIERA NO COMBATIR CON DECISIÓN LA CORRUPCIÓN?

Leo una noticia que produce estupor, bajo el título "España desoye las advertencias anticorrupción del Consejo de Europa". ¿Pero como es posible en un sistema democrático en el que observadores internacionales reconocidos indican la existencia de debilidades internas, hacer caso omiso?   ¿No se dan cuenta del descrédito que eso supone ante instituciones europeas de control?  Y eso que el Consejo de Europa todavía no ha tomado en cuenta las bochornosas conversaciones interceptadas relativas al nombramiento de los fiscales jefes Anticorrupción y de la Audiencia Nacional.   Especulando sobre las razones para no hacer lo que nos dicen, lo que internacionalmente nos obliga, la única explicación razonable es que a quienes deben poner en marcha las reformas les conviene más no hacerlo.  Es decir, les conviene más mantener las debilidades en la lucha contra la corrupción que fortalecer el sistema; les conviene más mantener la politización de la Justicia que profesionalizarla; les conviene más que se mantenga esta sombra permenente de sospecha sobre nuestro sistema democrático que contribuir a despejarla.  Las razones por las cuales esta verguenza nacional les puede llegar a convenir deben ser examinadas por cada cual.   2018 y esto sigue igual.

jueves, 21 de diciembre de 2017

NO ESTA MAL PARA EMPEZAR

La noticia de que el nuevo Fiscal General obliga al Fiscal Jefe de Madrid a acatar el art. 27 del EOMF en un asunto en el que se dirimía el acatamiento del fiscal del caso a una orden de no investigar un asunto de corrupción es algo positivo.   A veces pienso que algunos jefes que no se enteran bien de los requisitos del art. 27 del Estatuto deberían ser conminados a copiar a mano el texto cincuenta veces,   a ver si se enteran.  Todavía me acuerdo de aquella Fiscal Jefe de La Coruña, luego ascendida.   Debemos a la AF y a Torres Dulce el nombramiento del Fiscal Jefe de Madrid y otras desdichas.   Que no se olviden. Y bien el nuevo FGE.

sábado, 16 de diciembre de 2017

EL MINISTRO DE JUSTICIA Y LA ASOCIACIÓN DE FISCALES

Mira que la APIF insistió en modificar el Reglamento del Consejo Fiscal en cuanto al régimen electoral del mismo.  El sistema mayoritario actual ha propiciado 30 años de una composición exactamente igual en el Consejo, 6 vocales de la AF y 3 de la UPF, ya que se trata de un sistema de régimen mayoritario buscado y mantenido por los partidos políticos que han  gobernado España en este tiempo.  Ese sistema electoral ha dejado fuera del espacio donde teóricamente se defienden los intereses de los fiscales (las asociaciones mayoritarias no siempre participan de esa concepción) a más de dos tercios de los fiscales durante décadas.    El Consejo Fiscal es responsable de la nula defensa que los fiscales encuentran en todos los aspectos de su vida profesional, salvo en la promoción de los amigos y afines, claro y eso durante 3 décadas, que se dice pronto.   Son las cosas que tiene la influencia, de la que me extenderé un poco más en próximos días respecto de la triste Comisión de Formación de la Fiscalía General, a la que yo no vuelvo a asistir hasta que no haya cambios.

Pues nada.  El Consejo Fiscal ignoró en sus informes sobre la modificación del Reglamento dichas peticiones de la APIF -y lo entiendo, los vocales electos han hecho todo lo posible para mantener sin cambios ese momio de influencias profesionales en que han convertido el Consejo Fiscal-.   Y tampoco el Ministerio de Justicia -asesorado por un exportavoz de la AF- ha accedido a introducir un sistema corrector, un sistema que abriera potencialmente el Consejo Fiscal a la mayoría de los Fiscales.  Se acaba de publicar en el BOE una reforma del Reglamento del Consejo Fiscal que introduce un cambio positivo pero mantiene el régimen  electoral que denuncio.    Bueno, pues nada.

He visto con escándalo que unos fiscales son alojados en su visita a Madrid para una reunión en el Ministerio en un simpático Hostal en Chueca, popular barrio de Madrid.  Para desayunar, como no hay tal servicio en el citado Hostal se les ofrece un sobre con 10 euritos para que se organicen ellos mismos.   Estas son las condiciones que se brindan a algunos fiscales para desplazarse: se lo comenté ayer la una abogada del Estado y no podía creerlo, pero es así.    El Consejo Fiscal que nos viene defendiendo ferozmente a los Fiscales en estos últimos 30 años tiene aquí algo que decir.  También podría hacer algo en materia de concursos, de baremos máximos de trabajo, en valoración de méritos, en retribuciones, en transparencia, en garantías profesionales, en el régimen disciplinario y en otras cosas de ese estilo.  Entiendo que no se pueda estar en todo, pero vamos, habrá un término medio.



En estas, el Ministro de Justicia,  después de una reunión colectiva con asociaciones de jueces y fiscales para hablar de retribuciones, ha encontrado tiempo para recibir privadamente a la nueva Presidenta de la AF, estrechando de esta manera relaciones entre la AF y el PP.    Supongo que la representante de la asociación mayoritaria habrá podido agradecerle el gesto de mantener el régimen electoral al Ministro, y al tiempo habrá podido exigir disculpas por las presiones políticas que había para colocar fiscales jefes amigos de investigados por corrupción en las principales fiscalías de España, y que contaron finalmente con el apoyo de los vocales de la Asociación de Fiscales ,ofreciendo asi la Fiscalía una imagen lamentable de politización.  O por el caso omiso que se hace a las reclamaciones de los fiscales sobre discriminaciones y retribuciones (que hoy los fiscales tiene que gestionarse, y ganar en los Tribunales sin apoyo alguno de la institución); o sobre concursos o sobre protección de riesgos laborales; o un reglamento no franquista o un nuevo régimen disciplinario; quizá, al menos por las condiciones de alojamiento de los fiscales.   Si no consigue un caramelo para los fiscales empezaré a pensar mal.


martes, 12 de diciembre de 2017

RECLAMACIONES ECONÓMICAS PARA LOS FISCALES

La APIF acaba de presentar en el Ministerio un documento reclamando mejoras retributivas para los fiscales en la reunión que al efecto se esta celebrando cuando escribo estas líneas.   Desde fuera de la Fiscalía pudier sorprender que desde el Consejo Fiscal se haya mantenido desde el año 2010 una nula combatividad en esta cuestión presionando al Fiscal General para que inicie un proceso que convergiera con el que los jueces han iniciado.   La realidad es que es a mi no me sorprende nada.  Ni en riesgos laborales, ni en mejoras retributivas ni en aspectos elementales del bienestar laboral de los fiscales el Consejo Fiscal ha servido para nada.   Ahora se inicia un proceso de negociación arrastrado el Ministerio por el trabajo de los jueces.   Esperemos que entre las asociaciones de fiscales se pueda dar una linea de actuación común y realmente reivindicativa que se traduzca en mejoras reales para los fiscales.   Las propuestas de la APIF para empezar a hablar se reproducen a continuación.    Quiero hacer hincapié en que los fiscales y los jueces han sido básicamente quienes han soportado la carga de combatir el problema independentista en Cataluña, y que ello en muchos casos se está traduciendo en situaciones complicadas personalmente para jueces y fiscales en esa Comunidad Autónoma.  Creo que ha llegado el momento de incrementar la retribución general de jueces y fiscales -recuperando lo que se nos rebajó en 2010- y abordando de una vez una retribución realista que no discrimine a jueces y fiscales de otros altos funcionarios del Estado.     Estas son las propuestas de partida de la Asociación Profesional e Independiente de Fiscales, sin perjuicio claro está de que la unidad asociativa necesaria para abordar estas cuestiones obligue a modificar algún aspecto:


RECLAMACIONES DE MÍNIMOS APIF PARA REUNIÓN DÍA 12 DE DICIEMBRE CON MINISTERIO DE JUSTICIA

1)    Regreso al nivel retributivo de 2010, con carácter lineal y general para todos los fiscales.
2)    Implementación del complemento retributivo de segunda categoría a todos aquellos fiscales de segunda categoría que ocupen plaza de tercera categoría, en la forma que se está ganando actualmente por varios compañeros en los Tribunales de Justicia.
3)    Revisión de las retribuciones de Fiscales Jefes, Tenientes Fiscales, Fiscales de las Fiscalías especiales y Fiscales del Tribunal Supremo y Tribunal Constitucional.
4)    Establecimiento de un complemento específico de destino a los Fiscales que ocupen plaza en Cataluña.
5)    Revisión de las retribuciones en las Guardias con el criterio de igualar las cuantías para todos los tipos de guardias dignificando su cuantía.
6)    Elevación del complemento de destino de los fiscales de tercera categoría para equipararlo con los de los fiscales de segunda en aquellas Fiscalías en las que desempeñen los mismos trabajos que estos, evitando así que esta cuestión se dirima en los Tribunales.
7)    Incremento de la gratificación que por fallecimiento se concede a las familias de fiscales fallecidos mientras están de servicio (actualmente es de 200 euros).
8)    Establecimiento de baremos mínimos y máximos de volumen de trabajo en las Fiscalías, cuestión ligada a la de riesgos psicosociales que actualmente la Fiscalía no reconoce ni evita.
9)    Aumento de la partida de productividad a fin de poder compensar adecuadamente a los fiscales que sobrepasan en su trabajo los límites máximos establecidos en el punto anterior.
10) Estudio de la creación de un plan de pensiones para fiscales y jueces con aportaciones públicas y privadas al margen del régimen general de la seguridad social.


Madrid, a 12 de diciembre de 2017